Navidad en familia: armonía emocional (a pesar del "cuñao" y del suegro)

Dec 21, 2025

Compartir artículo

Artículo originalmente publicado en nuestro Substack. Suscríbete y recibirás artículos similares en tu buzón de correo.

Se acercan las fiestas.
Las mesas se alargan, los manteles se planchan y las emociones…
se disparan.

Porque sí, es tiempo de luces y villancicos,
pero también de frases pasivo-agresivas, silencios incómodos y “¿otra vez tú con tus ideas raras?”

Y sin embargo… puede haber armonía.
No perfecta. Pero sí auténtica.


🍷 5 situaciones típicas navideñas (y cómo gestionarlas con el MAT sin perder la calma ni el postre)

1. El “cuñao opinólogo”

“Yo creo que estás exagerando con eso de las emociones…”

🎁 Usa: orgullo + humor
Reconócete internamente: “He crecido lo suficiente como para no tener que convencer a nadie.”
Y sonríe con amor propio: “Pues sí, exageradamente feliz de haber aprendido a sentir.”

2. El suegro que suelta pullas sutiles

“Ya no existen hombres/mujeres como los de antes…”

🎁 Usa: rabia + tacto (miedo auténtico)
Respira. Estás a salvo.
Responde con claridad amable: “Sí, somos distintos. Y eso también es parte de crecer.”
(No hace falta ganarle. Basta con no perderte a ti.)

3. La madre que quiere que todo sea perfecto

“¡Pero si este año no hicimos pavo, no es lo mismo!”

🎁 Usa: amor + alegría auténtica
Dale lo que más necesita: conexión real.
“Mamá, lo importante es que estemos juntos. El pavo no da abrazos.”

4. La sensación de no encajar en tu propia familia

“¿Qué hago yo aquí otra vez sintiéndome fuera de lugar?”

🎁 Usa: tristeza auténtica + orgullo
Reconoce la pérdida (el ideal de familia que no fue)
Y reconecta con lo que sí has creado tú: tu evolución, tu presente, tu poder de elegir qué vínculo sí quieres cultivar.

5. Las ganas de salir corriendo

“¿Y si me encierro en el baño hasta que se acabe la cena?”

🎁 Usa: miedo auténtico + alegría
Pon un límite interno: “No tengo que aguantar todo.”
Y después: busca una excusa, sal a tomar aire, y vuelve cuando puedas estar sin traicionarte.

🛠️ Bonus: el kit MAT para sobrevivir (y disfrutar) la Navidad

Miedo auténtico: ¿Qué necesito proteger?

  • Tristeza auténtica: ¿Qué estoy perdiendo o extrañando?

  • Rabia auténtica: ¿Dónde hay una injusticia que necesito nombrar o soltar?

  • Orgullo auténtico: ¿Qué puedo crear hoy para que esta reunión tenga sentido?

  • Amor auténtico: ¿A quién puedo cuidar sin vaciarme?

  • Alegría auténtica: ¿Qué pequeño momento puedo agradecer y disfrutar?

🎁 Porque no se trata de tener una familia perfecta.

Sino de ser tú mismo, con dignidad, respeto… y quizás un poco de turrón escondido en el bolsillo.

Feliz (y MAT-izada) Navidad.

¿Te pasa algo de esto en las fiestas?
¿Te gustaría tener una brújula emocional para sobrevivirlas?
Te leo 💬


Artículo originalmente publicado en nuestro Substack. Suscríbete y recibirás artículos en tu buzón de correo.

Inspirado en la obra y el legado de Preciada Azancot (1943–2017), creadora del MAT, ciencia del ser humano.
“Cuando respetamos nuestras emociones auténticas, florece lo mejor de nosotros.”

Artículo originalmente publicado en nuestro Substack. Suscríbete y recibirás artículos similares en tu buzón de correo.

Se acercan las fiestas.
Las mesas se alargan, los manteles se planchan y las emociones…
se disparan.

Porque sí, es tiempo de luces y villancicos,
pero también de frases pasivo-agresivas, silencios incómodos y “¿otra vez tú con tus ideas raras?”

Y sin embargo… puede haber armonía.
No perfecta. Pero sí auténtica.


🍷 5 situaciones típicas navideñas (y cómo gestionarlas con el MAT sin perder la calma ni el postre)

1. El “cuñao opinólogo”

“Yo creo que estás exagerando con eso de las emociones…”

🎁 Usa: orgullo + humor
Reconócete internamente: “He crecido lo suficiente como para no tener que convencer a nadie.”
Y sonríe con amor propio: “Pues sí, exageradamente feliz de haber aprendido a sentir.”

2. El suegro que suelta pullas sutiles

“Ya no existen hombres/mujeres como los de antes…”

🎁 Usa: rabia + tacto (miedo auténtico)
Respira. Estás a salvo.
Responde con claridad amable: “Sí, somos distintos. Y eso también es parte de crecer.”
(No hace falta ganarle. Basta con no perderte a ti.)

3. La madre que quiere que todo sea perfecto

“¡Pero si este año no hicimos pavo, no es lo mismo!”

🎁 Usa: amor + alegría auténtica
Dale lo que más necesita: conexión real.
“Mamá, lo importante es que estemos juntos. El pavo no da abrazos.”

4. La sensación de no encajar en tu propia familia

“¿Qué hago yo aquí otra vez sintiéndome fuera de lugar?”

🎁 Usa: tristeza auténtica + orgullo
Reconoce la pérdida (el ideal de familia que no fue)
Y reconecta con lo que sí has creado tú: tu evolución, tu presente, tu poder de elegir qué vínculo sí quieres cultivar.

5. Las ganas de salir corriendo

“¿Y si me encierro en el baño hasta que se acabe la cena?”

🎁 Usa: miedo auténtico + alegría
Pon un límite interno: “No tengo que aguantar todo.”
Y después: busca una excusa, sal a tomar aire, y vuelve cuando puedas estar sin traicionarte.

🛠️ Bonus: el kit MAT para sobrevivir (y disfrutar) la Navidad

Miedo auténtico: ¿Qué necesito proteger?

  • Tristeza auténtica: ¿Qué estoy perdiendo o extrañando?

  • Rabia auténtica: ¿Dónde hay una injusticia que necesito nombrar o soltar?

  • Orgullo auténtico: ¿Qué puedo crear hoy para que esta reunión tenga sentido?

  • Amor auténtico: ¿A quién puedo cuidar sin vaciarme?

  • Alegría auténtica: ¿Qué pequeño momento puedo agradecer y disfrutar?

🎁 Porque no se trata de tener una familia perfecta.

Sino de ser tú mismo, con dignidad, respeto… y quizás un poco de turrón escondido en el bolsillo.

Feliz (y MAT-izada) Navidad.

¿Te pasa algo de esto en las fiestas?
¿Te gustaría tener una brújula emocional para sobrevivirlas?
Te leo 💬


Artículo originalmente publicado en nuestro Substack. Suscríbete y recibirás artículos en tu buzón de correo.

Inspirado en la obra y el legado de Preciada Azancot (1943–2017), creadora del MAT, ciencia del ser humano.
“Cuando respetamos nuestras emociones auténticas, florece lo mejor de nosotros.”

Artículo originalmente publicado en nuestro Substack. Suscríbete y recibirás artículos similares en tu buzón de correo.

Se acercan las fiestas.
Las mesas se alargan, los manteles se planchan y las emociones…
se disparan.

Porque sí, es tiempo de luces y villancicos,
pero también de frases pasivo-agresivas, silencios incómodos y “¿otra vez tú con tus ideas raras?”

Y sin embargo… puede haber armonía.
No perfecta. Pero sí auténtica.


🍷 5 situaciones típicas navideñas (y cómo gestionarlas con el MAT sin perder la calma ni el postre)

1. El “cuñao opinólogo”

“Yo creo que estás exagerando con eso de las emociones…”

🎁 Usa: orgullo + humor
Reconócete internamente: “He crecido lo suficiente como para no tener que convencer a nadie.”
Y sonríe con amor propio: “Pues sí, exageradamente feliz de haber aprendido a sentir.”

2. El suegro que suelta pullas sutiles

“Ya no existen hombres/mujeres como los de antes…”

🎁 Usa: rabia + tacto (miedo auténtico)
Respira. Estás a salvo.
Responde con claridad amable: “Sí, somos distintos. Y eso también es parte de crecer.”
(No hace falta ganarle. Basta con no perderte a ti.)

3. La madre que quiere que todo sea perfecto

“¡Pero si este año no hicimos pavo, no es lo mismo!”

🎁 Usa: amor + alegría auténtica
Dale lo que más necesita: conexión real.
“Mamá, lo importante es que estemos juntos. El pavo no da abrazos.”

4. La sensación de no encajar en tu propia familia

“¿Qué hago yo aquí otra vez sintiéndome fuera de lugar?”

🎁 Usa: tristeza auténtica + orgullo
Reconoce la pérdida (el ideal de familia que no fue)
Y reconecta con lo que sí has creado tú: tu evolución, tu presente, tu poder de elegir qué vínculo sí quieres cultivar.

5. Las ganas de salir corriendo

“¿Y si me encierro en el baño hasta que se acabe la cena?”

🎁 Usa: miedo auténtico + alegría
Pon un límite interno: “No tengo que aguantar todo.”
Y después: busca una excusa, sal a tomar aire, y vuelve cuando puedas estar sin traicionarte.

🛠️ Bonus: el kit MAT para sobrevivir (y disfrutar) la Navidad

Miedo auténtico: ¿Qué necesito proteger?

  • Tristeza auténtica: ¿Qué estoy perdiendo o extrañando?

  • Rabia auténtica: ¿Dónde hay una injusticia que necesito nombrar o soltar?

  • Orgullo auténtico: ¿Qué puedo crear hoy para que esta reunión tenga sentido?

  • Amor auténtico: ¿A quién puedo cuidar sin vaciarme?

  • Alegría auténtica: ¿Qué pequeño momento puedo agradecer y disfrutar?

🎁 Porque no se trata de tener una familia perfecta.

Sino de ser tú mismo, con dignidad, respeto… y quizás un poco de turrón escondido en el bolsillo.

Feliz (y MAT-izada) Navidad.

¿Te pasa algo de esto en las fiestas?
¿Te gustaría tener una brújula emocional para sobrevivirlas?
Te leo 💬


Artículo originalmente publicado en nuestro Substack. Suscríbete y recibirás artículos en tu buzón de correo.

Inspirado en la obra y el legado de Preciada Azancot (1943–2017), creadora del MAT, ciencia del ser humano.
“Cuando respetamos nuestras emociones auténticas, florece lo mejor de nosotros.”

Compartir artículo